sábado, 23 de octubre de 2010

Raro e inexplicable...


A menudo suelo decir “cuándo se conoce a alguien sin siquiera tener la mínima intención de intercambiar palabras, esa persona será importantísima en la vida de uno, por esa persona vale la pena luchar, aprender a soñar, compartir, reír, llorar, preocuparse, pero sobretodo valorar y querer”, da la coincidencia que fue así que nos conocimos, yo no esperaba conocer a nadie ese día, no tenía la intención de hablar con gente desconocida, es más ni siquiera hablaba, a decir verdad me importaba poco relacionarme con las personas.

Retrocedamos un poquito el tiempo. Recuerdo claramente, era un martes de fin de mes, marzo del 2008, aproximadamente 5.30, quizás unos minutos más, ahora eso es lo de menos. Estabas parada en las escaleras de talleres, justo ahí, donde ahora es el punto de encuentro a la hora de salida de clases o algún otro momento del día, en tu rostro se reflejaba el gesto serio que te caracteriza y que atemoriza o intimida a quienes no te conocen, una de esas fui yo, sin embargo, quién nos presentó me decía “no le tengas miedo, es linda, solo tiene cara de seria, pero es super buena gente”, mientras caminaba hacia ti, en mi mente pensaba, “voy o no voy, voy o no voy”, se acortó la distancia y ya nos estaban presentando. “Andreita. Adriana. Adriana. Andreita”. Ambas nos miramos y solo dijimos “hola”. Yo seguí escuchando música y tú esperando el toque del timbre para entrar a clase. Raro, no?

Los días fueron pasando, teníamos el mismo grupo de amigos, quizás conservemos algunas amistades y hayamos conocido otras buenas amigas; nos veíamos a diario a la salida de clases, pero nosotras solo nos saludábamos y a pesar de tenernos en msn, ni siquiera por ahí hablábamos. Más raro aún, no?

No recuerdo cuál fue la primera conversación duradera que tuvimos, no recuerdo la fecha exacta, la hora, ni el lugar o el medio por el cual nació nuestra amistad. Será ese no recordar el inicio de los dos años y medio que nos conocemos? Será que desde aquel lapso desapercibido empezamos a compartir todos los momentos lindos, tristes, alegres, únicos, chipis, caminatas, risas, lágrimas, cafés, helados, almuerzos, creación y designación de cargos de un país, paseos en moto, fotos, abrazos desprevenidos, te quiero, te extraño, pasar de ser amigas a ser hermanas, compartir sueños y planes a futuro, donde nos incluimos porque, personalmente, no podría pasar mucho tiempo sin saber de ti ni verte.

Avancemos en el tiempo y volvamos a días actuales. Octubre de 2010. Nuestra comunicación ya no es de un simple hola, podemos pasar horas hablando, encontrar algún tema de conversación o simplemente inventar uno, que nazca de alguna palabra con o sin sentido, algún recuerdo, un juego o una burla.

Si recuerdo que uno de las primeras conversaciones que tuvimos, hablamos sobre el miedo. No lo niego, soy una persona muy miedosa. Le temo a la oscuridad, a las películas de terror, a los perros, a las cucarachas, a los ruidos extraños, pero mi mayor o uno de mis mayores miedos es querer a alguien, encariñarme, pero sobretodo aferrarme a esa persona y sentir que en algún momento se pueda ir de mi lado, que tendré que empezar desde cero, que volveré a mi caparazón para intentar huir de la tristeza, que tendré que desacostumbrarme a querer. Ahora, luego de muchas conversaciones que hemos tenido, de diversos temas hablados, puedo decirte, he superado muchos de mis miedos, pero aún al que le temo tanto está presente, mi mayor miedo es perder a quien quiero.

Esta historia no tiene todos los momentos que hemos pasado. Pero sé que muchos de ellos son tan raros e inexplicables. Para mí la rareza de las circunstancias son lo mejor, porque no esperas un inicio ni el desenlace de lo que está pasando. Nuestra amistad cataloguémosla así, como rara, porque empezó con magia, por una indecisión, por la espera del sonido de un timbre y el comienzo de una clase y ahora ninguna de las dos espera un desenlace.

Andreita, para mí eres la hermana mayor que no tengo, a la que le pido un consejo y me lo da, con la que puedo reír y llorar en tus brazos, con quien puedo caminar sin rumbo y no tener miedo de dónde me dirija, a la que le cuento todo, las alegrías, penas, miedos, temores, con la que comparto los mejores y peores días, la que me enseña que en los pequeños detalles y simples gestos está la felicidad, eres con quien comparto mis sueños, mis anhelos, así ambas sepamos que muchos de ellos quizás no los llegue a cumplir, pero no me quitas esa ilusión y es más, me apoyas, eres mi apoyo, mi complemento en muchas cosas, mi amiga y mi hermana.

Gracias por enseñarme a querer, soñar, a reír, llorar, a dar abrazos desprevenidos, compartir, a aprender a luchar por quienes quiero y lo valen, por una amistad sincera, rara e inexplicable, pero sobretodo por dejar que te quiera.

Te quiero muchones, hermanita!

martes, 12 de octubre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

El destino decidió una vez más...



Empiezo a escribir sin ánimos, sin embargo siento la necesidad de escribir y de cierta manera desahogarme, tengo la cabeza en algún lado, con la dirección perdida hace ya varios días y con el corazón o el alma llena de sentimientos encontrados, donde las personas dicen que se albergan y cobijan los sentimientos más fuertes que las personas podamos tener.

Estará demás intentar retroceder los días, las horas, los segundos y recordar los buenos tiempos? Es suicida pasar gran parte del día pensándote? Es tan absurdo que escuche las canciones, que las letras lleven mi mente hacia dónde estás y en mis sueños esperar encontrarte, pues es ahí donde podemos vernos, conversar, abrazarnos y querernos con libertad y sin miedos? Para todas mis preguntas habrán respuestas? Esas respuestas serán favorables? Algún día saldrá el sol y calentará mi pequeño corazón?

Suelo sospechar que los días seguirán pasando, que tomarán el rumbo que tengan que seguir o que por tradición o algún otro tonto prejuicio seguirán. No sé si esté o estuve equivocada, si fui tonta y no descubrí la señal que tenía frente a mí. Qué más da ahora si digo o grito que te quise tanto, es difícil de explicar todo lo que pasó y está pasando, pero ahora mi tristeza y soledad acarician cada rincón de mi ser.

He decidido fingir que no me afecta la soledad, que no me importas, inventaré una historia que me quite el dolor y me comportaré como que todo empezó con un sueño y terminó en pesadilla, dónde a la mañana siguiente despertaré y borraré de mi memoria los malos ratos, para quedarme con tus abrazos.

Sin embargo, en mis planes no estaba pensado quererte, ocurre que ahora que no estás conmigo te extraño más, sucede que te quiero abrazar, no soltarte, decirte al oído y mirándote a los ojos, luego de aprender a sostener mi mirada en la tuya, que te quiero y que te extraño como siempre, pero ya no estás aquí.
Hay veces que quisiera alejarme y que mi mente no vuelva a ti, p
ero es complicado. A diario o en los momentos que suelo recordarte le explico a mi corazón que el gozo que lo embargaba se esfumó, que ya no está quién lo hinchaba llenándolo de alegrías, que a los días buenos, coloridos y felices una tormenta le iba anunciando un desenlace triste y pintado de grises, que a tan solo horas de lo que pudo ser un mes no te puedo olvidar y que a pesar de todo no sé luchar y tengo que terminar diciéndole y convenciéndolo que a la historia llena de magia e ilusión le pusieron punto final.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Veintisiete...

Ahora camino y voy apurando el tiempo, esperando que los minutos, horas y que los días pasen rápidamente.

Intentadoy buscando la manera de evitar que una tontería nos separe, que la historia sin fin, no se vuelva a repetir y me duele aceptar que es muy complicado que la suerte se ponga a nuestro favor. Ayer reconocimos el miedo en nuestras miradas, entre lágrimas, fuertes abrazos y palabras que antes no había pronunciado, el miedo y temor invadieron mi ser. Las dudas intentan acaparar mi atención.

Sé que a cada minuto te volveré a extrañar y desde que te ví, supe que eras especial.

Tú eres la ilusión que atrapó mi corazón, cambiaron mis ideas, pensamientos y planes y mi mente vuelve a buscarte.

Alteras mis sentidos como se te da la gana, aceleras el ritmo de mis emociones y pones al reves mi mundo.

Los días por ahora se han tornado grises y nublan mi felicidad. Las dudas juegan un papel determinante en mi y las lágrimas solo revelan la impotencia que tengo.

La historia es mágica, rodeada de un mundo de ilusiones, donde se puede soñar e intentar que los sueños se conviertan en realidad.

Dejar pasar el tiempo, por ahora, es la solución recomendable y luchar para que el miedo se aleje de mi mente y que en ella solo estes tú.

miércoles, 28 de julio de 2010

Solo faltas tú..

Quisiera no extrañarte ni sentir todo el cariño que te tengo,
Pero es inevitable no quererte,
Me miras y me derrito, sonríes y sé que te quiero.
Yo siento que te quiero, pero solo faltas tú.

El tiempo pasa y me doy cuenta que no soy nada sin ti,
Que a pesar de haber dicho y re jurado que te olvidé,
La verdad es otra.

Solo faltas tú y nada más que tú,
Tú que me haces feliz, me haces sonreír con tan solo una palabra,
Me haces sentir que no importa nada más si puedo quererte como hace años pude.
Solo faltas tú en este corazón vacío que te grita quiéreme,
Por favor quiéreme.

lunes, 12 de julio de 2010

Antes y ahora, muy similar...



Será verdad eso que dicen, que siempre tenemos algún tema pendiente?

Será cierto que es mejor terminar ese tema, a pesar que las respuestas sean adversas a lo que quisimos desde el momento en que decidimos dejar pasar el tiempo?

No sé hasta qué punto sea bueno o malo remover sentimientos, pero como dicen algunos es algo que tarde o temprano teníamos que hacer.

Que el miedo me o nos embargue cuando estamos en esa situación, asumo que es normal, pues hay una posibilidad, grande, de perder a alguien que queremos.

El anhelar más tiempo como el ayer, es común en mí, al igual que querer regresar el tiempo y ponerle pausa cuando estaba feliz. Es imposible, lo sé, pero creo que el seguir deseándolo no se borrará de mi mente.

Olvidar? Es un dilema, pues creo que nunca olvidaremos a alguien que fue y es importante, que quise, quisimos y aún queremos. Simplemente, pienso, los sentimientos cambiarán, serán menos intensos, pero llegará el día en el que nos topemos frente a frente y sé que sentiré la misma emoción que sentía tiempo atrás, que sienta aquellas cosquillas o mariposas, como queramos llamarlo, en el estómago, la indescriptible emoción y felicidad al verte llegar.

Se puede controlar los pensamientos, pero no ocultar los sentimientos, pues son libres como el viento. He intentado ocultar la tristeza antes los demás, también he luchado para no salir de mi caparazón, es inevitable.

Podrías mirarme a los ojos, me conformo con poco, no tienes que decir nada, solo abrázame como aquellas veces en las que con o sin motivo lo hacías.

La espera, será interminable, prometí hacerlo y a pesar de no cumplir mis promesas, esta y otra más son las que hasta ahora cumplo y no se me ha pasado por la mente dejar de esperarte.

Decidí fingir que no me importas, fallé. Decidí inventar historias en mi memoria que me quitara el dolor y alguna manera para no extrañarte como hasta hoy lo hago, como supuse desde el principio no pude.

Esta noche o cualquiera que elijas te invito a ser feliz, comenzar desde el punto que quieras, alcanzar las estrellas y seguir con la amistad.

jueves, 8 de julio de 2010

Dale alegría a mi corazón..



Y dale alegria, alegria a mi corazón,
es lo unico que te pido, al menos hoy.
Y dale alegria, alegria a mi corazón,
afuera se iran la pena y el dolor.

Y YA VERÁS,
LAS SOMBRAS QUE AQUÍ ESTUVIERON NO ESTARÁN.
Y YA VERÁS,
BEBAMOS Y EMBORRACHEMOS LA CIUDAD.

Y dale alegria, alegria a mi corazòn,
es lo unico que te pido, al menos hoy.
Y dale alegria, alegria a mi corazón,
y que se enciendan las luces de este amor.

Y YA VERÁS
C�MO SE TRANSFORMA EL AIRE DEL LUGAR.
Y YA VER�S
QUE NO NECESITAREMOS NADA MÁS.

Y dale alegria, alegria a mi corazón,
que ayer no tuve un buen dia, por favor.
Y dale alegria, alegria a mi corazón,
que si me das alegria estoy mejor.

Y YA VERÁS,
LAS SOMBRAS QUE AQU� ESTUVIERON NO ESTAR�N.
Y YA VER�S
QUE NO NECESITAREMOS NADA MÁS.

Y dale alegria, alegria a mi corazón,
es lo unico que te pido al menos hoy.
Y dale alegria, alegria a mi corazón,
afuera se iran la pena y el dolor.

martes, 6 de julio de 2010

De mal humor desde las 9 a.m.

Es sabido por mis amigos, amigas, familiares, conocidos o todo aquel que sabe siquiera algo de mí, que detesto que me despierten o bueno, que lo hagan de una fea manera.

El día no ha amanecido bien. Eran las 9 de la mañana aproximadamente y empezó lo que hasta ahora es, un mal día.

La calma, tranquilidad y el silencio que reinaba en mi casa, se vio interrumpido por el sonido del timbre del teléfono y como es costumbre mía, cuando estoy durmiendo o dormitando no contesto al llamado. Sin embargo, hoy fue diferente.

Mis abuelitos no habían llegado de la casa de mis primos, pues todos los lunes van a dormir a la casa de ellos. Pensé que quizás serían ellos los que llamaban para decirme que se demorarían un poco más de lo habitual.

El teléfono sonaba una y otra vez, yo renegaba en sueños. Por fin, paró de sonar. Cuando me disponía a acomodarme para seguir durmiendo, volvió a sonar. Con cólera y renegando decidí contestar.

Con voz de dormida y molesta, estiré mi brazo, busqué el teléfono y levanté al auricular y para mi sorpresa no eran mis abuelitos, pues ese fue el motivo por el cual decidí contestar, era una amiga pidiéndome que la acompañe a recoger un encargo. Está demás decir que detesto que me despierten, pues me da dolor de cabeza, reniego y estoy de mal humor todo el día.

La conversación creo que ni llegó a los dos minutos. Solo quería colgar y seguir durmiendo. Claro, hay un pequeño detalle en todo esto. Luego que me despierto o me despiertan, no puedo volver a dormir, salvo que sea un pequeño el lapso el que estoy “despierta”.

Volví a acurrucarme, pues hace mucho frío, me envolví cual momia en mis frazadas y edredón, en los instantes que recuperaba mi sueño y sería feliz, pues no estaría de mal humor todo el día, volvió a sonar el teléfono. Todas las lisuras que conozco intentaban salir de mi boca y en mi mente las iba recopilando una a una dependiendo la intensidad, la primera letra con la que empieza la palabra o simplemente por orden de recuerdo.
Contesté, era Esteban, mi primo, mi mejor amigo, mi hermano y ahora la persona que más estaba odiando. Le dije “qué quieres, estaba durmiendo”, se rió y me respondió “Ajá, estabas durmiendo”. Lo odié aún más. Me pidió un favor, que por cólera en primera instancia le dije que no lo haría, luego mientras tomaba el desayuno, le mandé un mensaje de texto y le dije que está bien, lo acompañaría a comprar.

Mi desayuno no fue el mejor que haya podido tener. Mientras intentaba freír un huevo, me quemé con el aceite, no fue mucho, pero hizo que reniegue más de lo que ya estaba renegando. No había pan para comer, pensé en salir a comprar pan, en pijama claro, no pensaba cambiarme, pero preferí no salir, puesto que podría atropellarme algún carro, pues definitivamente, hoy no es mi día. Intenté leer el diario mientras tomaba mi leche, la verdad no pude hacerlo, pensaba en otro problemita que desde anoche tengo, sigo renegando.

Ya es mediodía, sigo en pijama, echada en mi cama, escuchando música de la lap top, dando vueltas por mí cuarto, subiendo y bajando las escaleras de mí casa, repitiéndome una y otra vez que tengo que ducharme, pues Esteban vendrá a la 1.

Sé que aún le quedan horas al día, que quizás pueda mejorar la mala mañana que he tenido, pero la verdad es que nadie quitará que haya estado renegando desde temprano, que me duela la cabeza y que esté sin ganas de nada, más que estar acurrucada en mi cama y retroceder el tiempo, que den las 9 de la mañana, el teléfono no suene y yo no me haya despertado.

viernes, 25 de junio de 2010

En un solo día..



Me cambiaste la vida.
Sentada en las escaleras de aquella universidad.
Hablando bajito y así cupudo flechandome.

Termina la tarde cada cual a su casa, yo me voy con tu cara pegada en el alma,
sin bien conocerte ya te comienzo a extrañar.

Tal parece que yo me acostumbré a ti en un solo día,
que te ando extrañando como si hace años te conocía,
tal parece que yo en un solo beso te entregué mi vida,
tal parece que el sentimiento no venció las reglas que habían.

Termina la tarde cada cual a su casa, yo me voy con tu cara pegada en el alma,
sin bien conocerte ya te comienzo a extrañar.
Tal parece que yo me acostumbré a ti en un solo día,
que te ando extrañando como si hace años te conocía,
tal parece que yo en un solo beso te entregué mi vida,
tal parece que el sentimiento no venció las reglas que habían.

Te quiero, es inevitable..

domingo, 20 de junio de 2010

Sutilmente...

E quando eu estiver triste
Simplesmente me abrace
Quando eu estiver louco
Subitamente se afaste
Quando eu estiver fogo
Suavemente se encaixe

E quando eu estiver triste
Simplesmente me abrace
E quando eu estiver louco
Subitamente se afaste
E quando eu estiver bobo
Sutilmente disfarce

Mas quando eu estiver morto
Suplico que não me mate, não
Dentro de ti, dentro de ti

Mesmo que o mundo acabe, enfim
Dentro de tudo que cabe em ti

E quando eu estiver triste
Simplesmente me abrace
E quando eu estiver louco
Subitamente se afaste
E quando eu estiver bobo
Sutilmente disfarce

Mas quando eu estiver morto
Suplico que não me mate, não
Dentro de ti, dentro de ti

Mesmo que o mundo acabe, enfim
Dentro de tudo que cabe em ti

Una linda canción en portugués, del grupo Skank.

La letra encaja en algún momento de nuestras vidas, cuando nos sentimos tristes, con alguna pena y nos basta el abrazo de un ser querido o de un amigo (a).
También, pide no ser olvidados ante algun problema que podamos tener, siempre habrá alguien a quién le importemos.


sábado, 12 de junio de 2010

Ahogar las penas en alcohol...

Lo habitual cuando nos sentimos mal es buscar que beber alcohol, perdón, no beber, embrigarnos y morir ahogados en alcohol. Admito, muchas veces lo hice.

El sábado pasado fue cumpleaños de mi primo, lo que no faltó en mi casa fue trago (mucho ron, mucha cerveza y muchos cigarros), yo tenía ganas de tomar, embriagarme y es ahí donde saltó la tan famosa frase "ahogar las penas en alcohol".
Cumplí el prometido. Aquella noche sabatina y madrugada del domingo familiar, terminé yendo a mi cuarto alrededor de las 5:30 am. la conciencia y los recuerdos, los dejé en algú lugar de mi casa, de mi sala.

Quizás se pregunten, ¿Penas?, ¿Está triste?, ¿Perdió algo o a alguien valioso?
Las tres preguntas son correctas. Estoy triste, aunque disfrace mi pena con alguna sonrisa mentirosa. Si perdí algo, no creo que sea tanto eso, pero sí, perdí a alguien muy importante para mi.

Entre las copas de ron, la ligera lluvia, canciones en inglés, conversaciones que quizás no tenían ningún sentido es ese momento y los "seco, seco, seco" que hacía con mi primo, las promesas tontas (que sé muy bien no cumpliré), el recordar bonitos y feos momentos, así como también los alegrías que he tenido y como podría faltar las frases típicas: "Yo te quiero", "Ese alcalde es un completo hij.. de p..", "La U es el mejor equipo, Alianza no es nada!" o "La economía es estable" y empezar a contar alguna historia o anécdota a todos los presentes y que solo mi primo sabe, solo podría significar algo, el alcohol ya estaba haciendo efecto, en mi cabeza y por mis venas corrían grandes cantidades de ron con gaseosa negra.

Como dije en párrafos arriba, logré lo que me había trazado, embriagarme y "olvidar mis penas" ahogada en alcohol. Y a pesar del terrible dolor de cabeza que tuve a las siguientes horas, volvería a recurrir a la forma tradicional de "olvidar".

Estación Final...

Estación Final, es una obra que relata las atrocidades e injusticias humanas que se cometieron en la Segunda Guerra Mundail en todo el mundo.

El contexto histórico peruano en el que se desarrolla la obra "Estación Final" es de la finalización de la Guerra del Pacífico, donde obviamente Perú estaba devastado, en crisis total, herido el todos los aspectos en que pueden herir a un país, intentado reponerse y construir nuevamente una ciudad limeña, en sí reconstruir todo el país, hasta los reconditos lugares donde fue dañado por los chilenos. El asumo de la presidencia de Perú a cargo de Oscar R. Benavides en 1933, las relaciones amicales entre Perú y Alemania no eran las mejores, la repercusión de estos inconvenientes se veía en los abusos y maltratos a los que ciudadanos peruanos estaban expuestos. Tal es el caso de la selección peruana que participaba en las Olimpiadas de Berlín en 1936 y retornó al país luego de abandonar la competencia por ser víctima del abuso de un árbitro FIFA. Perú ganó el partido 4 - 2 que jugó contra Austria, pero el árbitro exigió la realización de un nuevo partido. Perú no se presentó y abandonó la competencia.

Dos años después, 1938, el presidente Oscar R. Benavides, envía un telégrafo a Adolfo Hitler intentado que las relaciones entre ambos países mejoraran. Sin embargo meses después, en setiembre del mismo año, el canciller Carlos Concha envía un telegrama ordenando que se prohiban las inmigraciones judias al Perú. A este ordenamientos, el diputado Elías Cohen intervino y envió una carta al canciller Concha explicándole y exhortandole que desistiera de dicha prohibición. Cohen era descendiente de judíos. La carta no fue bien recibida por Concha y lejos de aceptar la petición de Cohen reprochó que sentirí verguenza de ser edscentiendo israelita. La situación se agravaría entre ambos países.

Lo que vendría años más tarde (1941 - 1942 - 1943 - 1944) fueron abusos contra la humanidad. Muertes innecesarias de mujeres y niños, descendientes peruanos o personas que vivieron en Perú y viajaran a Francia para una mejora rn su calidad de vida, tal es el caso de la familias Lindow y Levy, quienes fallecieron en el campo de internamiento de Drancy, donde fueron aniquilados bajo las torturas de las cámaras de gas y fusilamiento.
Lo que el autor del libro, Hugo Coya, nos quiere dar a conocer es la historia no contada sobre los abusos que se cometieron hacia peruanos, descendientes de peruanos y descendientes de judíos en la Segunda Guerra Mundial. Coya nos describe cómo los mandatarios de la época, Oscar Benavides (1933) y Prado Ugarteche (1939) no asumieron del todo su responsabilidad y no brindaron la seguridad ni respaldo necesario a los peruanos que murieron en otros países exhiliados, practicamente.
Aún en plano siglo XXI se percibe cierta indiferencia y rechazo a personas judías o descendientes de ellas, pero claro está, que este tipo de discriminación no solo es hacia estas personas, sino en todo tipo de discriminación. Han pasado muchos años de aquellos atropellos contra la humanidad, han pasado muchos presidentes, cancilleres, congresistas, mandatarios y demás en nuestro país, pero lo cierto es que no hemos cambiado la mentalidad ni actitud hacia determinado tipo de personas. Sería bueno que libros como "La Estación Final" se difundieran más, llegue a más personas y sobretodo niños para poder empezar el verdadero cambio, donde la sociedad no se rija por los reconres del pasado.

Chipi, chipi...



El maestro Charly García siempre nos salía con una locura nueva en sus presentaciones, sin embargo este post no es para hablar de una locura o quizás sí, puesto que esta canción, Chipi, chipi, es una de las mejores que he escuchado del argentino.

Chipi, chipi, personalmente, es el tipo de mezcla de la letra, música e intención del artista para llegar al oyente. Sin darle más vueltas al asunto, simplemente la canción me encanta, logra ponerme de muy buen humor.

Gracias, Charly!!!!

viernes, 11 de junio de 2010

Hace mucho tiempo...

Pensamientos recurrentes y sentimientos n muy frecuentes,
cosas pensadas y a la vez calladas.

Aprendiendo a no tener miedo a un sentimiento nuevo,
por que quiero a ese sentimiento hasta en el pensamiento.

Algo de inocencia mezclada con novedad,
un poco de temor que se esfuma con la alegría.

Dicen que hay miles de maneras para expresar esto que siento,
tantas veces pensando como decir cosas que no dejo de sentir.

Solo necesito que me abras un poquito tu corazón
y entenderás que feliz sería cuando llegue el día
de poder expresar.. que te quiero.

Alguna vez fue par...

Te quise por demás, te acostumbré a tenerme a tu lado, creí cuando dijiste que cambiarías, quedé esperanzada en que ese día llegaría, pero no sucedió ni sucederá.

Ahora esconderé la pena frente a todos, volveré a introducirme en mi caparazón, practicaré una mirada de frialdad, inventaré un escudo para que no me lluevan los recuerdos.

Cerraré la puerta y espero no abrirla una vez más. Agacho la cabeza para que mis lágrimas se confundan con la lluvia. Camino de noche pensando en qué momento perdimos el rumbo, miro nuestras fotos y me digo: yo cambié, pero tú no.

Para que más palabras si no siempre hay que decir lo que está sucediendo. Pensar en lo que se pudo hacer, está de más. Pero aún sigo buscando motivos para sentir que respiro, mordiendo las uñas, ahogándome en llanto y extrañándote tanto.

Demoré en empezar a escribir la despedida. Demoré en darme cuenta que no hay solución. Demoré en aceptar que la amistad es de dos.

martes, 1 de junio de 2010

Invierno y las noches largas...

Hace mucho las cosas no eran igual. Hace bastante tiempo me dí cuenta que un esfuerzo más era en vano, pero ahí estaba de nuevo.
¿Nada que perder? ¿Volver a intentar? ¿Dejar todo igual? ¿Pasarlo por alto?
Son algunas de las preguntas que me rondan en la cabeza y me producen migraña.
Lo sé, por más que diga muchas veces no saldré corriendo por ti, lo haré.

En días de invierno, la noche se hace lenta, casi eterna, se siente el aire helado, húmedo, la luna alumbra y deslumbra mi vista, el cielo gris hace que te recuerde y aunque no lo quiera admitir, se me hacía más fácil cuando estabas aquí.

¿Podré superar la partida?, ¿Será mejor que las cosas sucedan así?, ¿Es verdad que no se olvida nunca a quién queriste?, ¿Te seguiré queriendo como ahora?,¿Me seguirás queriendo?
Son algunas otras preguntas que me hacen estallar la cabeza de dolor, peor aún si no sé la respuesta o quizás no quiera darme cuenta de esta.

Es verdad, así le diga a la gente que todo está bien, disimular que es fácil y que ya es un sentimiento antiguo, hay días en que solo quiero escuchar:

Dejemos las penas atrás, que juntos podemos soñar.

lunes, 24 de mayo de 2010

Te quiero, ya?...



Cuatro años es la diferencia de nuestras edades, pero no es impedimento para ser tan buenos amigos como lo somos tú y yo. De cuando empezó esta amistad no tenemos fecha exacta, podría ser 7 de octubre de 93 o cualquier otro día de algún año posterior.

Pasamos de ser primos-hermanos a ahijado-madrina, de ahijado-madrina a amigos y de amigos a mejores amigos. Compartimos interminables noches con algún trago que nos “ayudaba” a olvidar, coreado canciones a todo pulmón en las avenidas o esquinas sin importar lo que las personas nos decían, claro, el alcohol nos ayudó en esas circunstancias, reído por algún comentario tonto o simplemente porque hemos tenido ganas de reír, consolándonos por esa ilusión y hemos llorado por aquella madre que se nos fue.

Salir a caminar escuchando música, congelarnos de frío sentados en el malecón contándonos nuestros más íntimos secretos, salir a enseñarte a manejar bicicleta, tomar un café con un cigarro en mano hablando del problema que nos atormente la cabeza, ir a alguna discoteca o pub burlando la seguridad, pues eres menor de edad, saltar abrazados y cantar a los gritos una canción que nos guste o simplemente estar recostados en el mueble escuchando música y hablando de lo que nos ha pasado en los días que no nos hayamos visto, es confortante para nosotros, gratificante y hasta necesario, pues muchos días sin saber el uno del otro no lo soportamos.

Hay tantas anécdotas que tenemos para contar. Videos y fotos por mirar y estoy segura que recordaremos esos momentos en que aún niños ya nos queríamos como hasta ahora lo hacemos. Una que otra promesa que nos hemos hecho de ebrios, pero que la tenemos presente y pensamos cumplirla.

El último sábado salimos a Miraflores, como solemos hacerlo, a tomar un café. Estás con el cabello corto, nuevamente tienes el piercing en la lengua, vestías un jean oscuro, llevabas puestas las zapatillas de tu hermano (sí, una vez más), un polo verde petróleo y un blazer negro. No estuvimos mucho tiempo junto, pero aún así para ambos fue suficiente y el propósito de otra salida queda pendiente.

Sé que habrán más salidas para ambos, que podremos conversar como lo venimos haciendo, dejando la vergüenza de lado, que podremos contar el uno con el otro cuando más nos necesitemos, que seguiremos siendo los mejores amigos, que saldremos a caminar por calles desconocidas, guiándonos por nuestro instinto, cantaremos a viva voz en las madrugadas que estemos con alcohol en las venas, nos congelaremos de frío en el malecón viendo el atardecer y hablándole a la estrella más hermosa del cielo. Sé que también habrán muchas más conversaciones con lágrimas, abrazos y palabras de aliento. Ambos sabemos que nos tenemos el uno al otro, que el cariño que existe entre los dos no desaparecerá, todo lo contrario irá en aumento. Ambos sabemos que quizás esta carta, por llamarla así, no explica, cuenta ni demuestra todo lo que hemos vivido y viviremos juntos, que es poco, casi efímero con los 16 años que nos tenemos, pero sabemos los que realmente significamos para nosotros.

Ambos sabemos que nos queremos de acá al planeta más lejano del sistema solar, de ida y vuelta.

Porque te amo...



Tengo deseos de verte de nuevo,
tengo ganas de esperarte,
tener un motivo para una rosa,
quiero contarte mis cuentos,
palabras de amor regalarte.

Tengo ganas de extrañarte,
quiero reirme contigo,
hablar como niños,
tu boca ya quiero besar,
regalarte amor sincero..

domingo, 23 de mayo de 2010

Recuerdos de un martes...

Aquellas dulces palabras que dejé de escuchar. Aquellos soñados momentos que me hacían sentir cosquillas en el estómago.

Aquellas mañanas en las cuales mi sueño no importaba y despertaba con una ilusión que jamás pensé sentirla. Aquel nerviosismo que sentía cada vez que te tenía cerca, que hasta podría decirte siento hasta el día de hoy.

De todos esos lindos, tiernos, ilusionados y novedosos momentos y sentimientos solo quedan los recuerdos.

Todo en esos días era distinto a lo que es hoy. La confusión y el miedo estaban atados a mí, pero ese miedo de esfumaba tan solo de ver esos ojos que deslumbraron los míos desde el primer momento que cruzaste delante de mío.

Como una niña atemorizada que enmudece de ver tanta gente desconocida a su alrededor, así era cuando sentía tu presencia, tu aroma. Mi andar de un lado a otro sin sentido dejaba al descubierto mi nerviosismo y creo que no quedaba duda alguna cuando empezaba a temblar y no de frío.

Las tardes ventosas y el gris del cielo no importaban, eso y todo lo demás pasaba a un lugar irrelevante cuando estabas ahí. Si bien es cierto, las personas y su qué dirán me importaba mucho, pero a la vez, solo me importaba lo que me dijeras tú.
Las canciones de moda que hablaban de la ilusión de un primer amor, el solo día que bastó para quererte y extrañarte y la falta de voluntad para frenar un sentimiento que iba creciendo aceleradamente, me hacían soñar despierta y hasta en cierta forma me hacía sentir completa, con vida.

No he vuelto a escuchar aquellas dulces palabras, sé que no las volveré a escuchar, por lo menos de ti no. Aún siento cosquillas y ese nerviosismo extraño cuando te veo. Todavía voy de un lado a otro y enmudezco estás cerca y el temblar de mi cuerpo hace su aparición, dejando al descubierto una vez más mi nerviosismo por ti. Ahora es una lucha constante el despertarme temprano, una lucha que pierdo a diario. Las letras de las canciones cambiaron, la ilusión del primer amor, el día que bastó para quererte y mi falta de voluntad quedó en segundo lugar, dieron un paso al costado.

Por estos días te recuerdo en mi pereza por el día que empieza, te recuerdo por lo que hoy ya no vale nada, te recuerdo en los detalles, recuerdo tus ojos y tu mirada, tu aroma y sonrisa, hay veces que te encuentro caminando en mis sueños, recuerdo el sentimiento del que ya no soy dueña, pero te recuerdo sin vergüenza, pues dejaste en mi corazón la marca de tu amor en solo un segundo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Caminar en invierno...

El frío se acentúa cada día más en Lima gris.
¿Porqué caminar escuchando música bajo las pequeñas y ligeras gotas de lluvia se vuelve recurrente por estas épocas del año?
¿Por qué mientras se camina por calles desconocidas las letras de las canciones, que oímos a diario, nos llevan a fechas pasadas y nos traen recuerdos?
El cielo gris, la luna que en ocasiones se asoma, el viento moviendo los cabellos, las gotas de lluvia cayendo insaciables y las canciones son el complemento perfecto y relajante.

Tengo que reconocer, el invierno es mi estación preferida.
Escribir a la luz de las tímidas estrellas que no saben si salir a alumbrarnos, sintiendo el viento y el frío por todo el cuerpo, buscando la inspiración en alguna parte del interminable cielo y escuchando música dependiendo el estado de ánimo es relajante para mi.

Caminé por calles desconocidas esta tarde, no tenía música que me acompañe ni gotas de lluvia, algunos bonitos recuerdos vinieron a mi mente, vi el cielo oscurecer poquito a poquito y me senté a escribir ideas vagas, ninguna concreta para escribirla, sin embargo terminé escribiendo, algo sin sentido quizás.